El auge del intercambio de viviendas para las vacaciones

El verano pasado me comentaba un amigo que había decidido viajar de otra manera. Había decidido alternar las estancias en hoteles con las estancias en casas de particulares del propio destino, pero sin pagar por ello. En un principio pensé que se refería a aprovechar las visitas a familiares en otras zonas de España y del extranjero para hacer turismo. Pero no, se trataba de intercambiar su casa por otra del destino. Es decir, dejar prestada su vivienda a otros propietarios que a su vez ceden la suya durante el periodo convenido por ambas partes, con la intermediación de un portal web.
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A principios de esta semana volví a hablar con él y me comentaba que este verano tiene contactadas ya dos casas en el norte de Europa, "nos vamos más cerquita: del norte de Estados Unidos, al norte de Europa, pasando por Países Bajos, le hemos cogido el gusto a esta modalidad de alojamiento y ahí seguimos...", me decía.
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Y casualmente hoy publicaba Hosteltur que "Aumenta la demanda de intercambio de casas para las vacaciones debido a la crisis": "resurge la fórmula de comerciar más antigua del mundo. El trueque gana adeptos bien de modo organizado (por ejemplo, a través de "bancos del tiempo") o de manera espontánea. El turismo también se ve afectado por esta tendencia al alza, dado que aumentará el intercambio de casas para pasar las vacaciones, vehículos para viajar, etc.".
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Si bien es cierto que durante épocas de crisis la gente tiende a viajar más a casas de amigos y familiares, tal y como refleja Frontur en sus estadísticas bajo el epígrafe de "viviendas gratuitas", el concepto "intercambio de viviendas" no creo que deba considerarse dentro de dicho epígrafe, ¿verdad?...en el fondo existe un intermediario que cobra por sus servicios y, además, en pocos casos se producen estos intercambios por razones de parentesco familiar o amistad. Pero esto son cuestiones metodológicas, más propias de otro tipo de debate y análisis.
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El caso es que estamos hablando de una nueva modalidad de alojamiento, de un nuevo concepto de viaje: yo disfruto de una vivienda de una persona ajena y me comprometo a prestar la mía. Y además cuento con la intermediación de empresas, portales online como Intervac que falicitan todo el proceso búsqueda y reserva, etc. Así de sencillo, al menos a priori.
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Pues siendo sinceros: ¿estamos dispuestos a dejar nuestra vivienda un "extraño"?...los españoles somos un poco más recelosos con "lo nuestro", y más si se trata de nuestra vivienda, con lo que representa para nosotros. Las cuestiones culturales también afectan en la concepción de nuestro viaje, aquí tenemos un ejemplo claro, de ahí que esta modalidad esté triunfando más en el extranjero y de momento en España esté en plena emergencia...
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Y tú, ¿te animas a intercambiar tu vivienda?...¿conseguirá la crisis que el intercambio de viviendas se popularice entre el mercado turístico español?...
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