Otra de AA.VV.

Como veo que el tema de la situación de las AA.VV. ha suscitado cierto interés, os adjunto otro artículo de Hosteltur del pasado 28/02. En él se apuntan algunas de las cosas que ya se han señalado en artículos anteriores y en las aportaciones que se han hecho a los mismos y, además, se hace mención a la gran ventaja con la que cuentan las grande redes comerciales a la hora de crear, posicionar y distribuir nuevos productos.
P.D.: ...ya sabéis que comparto todas los comentarios que habéis hecho a los anteriores posts...
Agencias: las grandes crecen, las pequeñas cierran Los recortes de comisiones y el aumento de la venta directa por internet están dando de lleno en la línea de flotación de las pequeñas agencias. Mientras que las grandes redes (con proveedores y productos propios en sus grupos verticales) siguen abriendo más oficinas, las pequeñas van cerrando o convirtiéndose en sucursales de las grandes. En España cada vez hay más agencias, contradiciendo la tendencia de mercados más maduros como el norteamericano o el alemán, donde han cerrado miles de oficinas en los últimos años. No obstante, la tendencia en nuestro país podría empezar a cambiar a medio plazo. Lo que está claro es que, año tras año, se va acentuando el proceso de concentración de puntos de venta en las grandes redes.La diferencia fundamental que marca el futuro de unas y otras es que, mientras que las pequeñas dependen del producto de proveedores externos (teniendo que bregar con sus políticas comerciales, a veces consideradas lesivas por las agencias), las grandes redes cuentan con el producto propio que les aseguran los turoperadores de sus grupos de integración vertical, además del que puedan elaborar por su cuenta gracias a su fuerza de compra.
A este respecto, el director general de Halcón-Ecuador, Fernando García Rascón, asegura a que la diferencia entre el futuro de las grandes y las pequeñas “estará fundamentalmente en función de quién sea capaz de crear un producto propio y quién no. Y también, naturalmente, en el número de agencias que una empresa tenga para vender ese producto propio”. Y añade: “con la creación de productos propios, nosotros marcamos nuestros propios márgenes”.
José Manuel de la Rosa (redaccionmadrid@hosteltur.com)

Comentarios

Anónimo ha dicho que…
Hola David,
te paso un artículo...

El impacto de las low-cost en los viajes vacacionales y de empresa y el éxito de agencias online como eDreams, Rumbo o Viajar.com, han dejado a los pequeños empresarios del sector a la expectativa.

José Simón es uno de ellos. Lleva en el sector turístico más de 40 años. Hace cuatro invirtió 160.000 euros en adquirir Pross Viajes, una empresa familiar con tres empleados especializada en viajes corporativos y rutas vacacionales. Desde entonces, al igual que miles de agencias independientes, Simón ve cómo el negocio se le escapa de las manos. El recorte de las comisiones otorgadas por las compañías aéreas y proveedores, y la competencia brutal de Ios negocios online les ha llevado a una situación insostenible a largo plazo. "Hace tres años el 90% de nuestra facturación procedía de viajes corporativos", asegura Simón, "pero las low-cost e Internet nos han hecho mucho daño. La mitad de nuestros clientes de empresa se ha ido". En el 98, Pross Viajes facturaba un millón de euros anuales. Hoy los ingresos se han reducido en más de un 50% y el margen de beneficio ha caído al 6% de la facturación.

Ante la revolución de Internet, muy pocas agencias tradicionales han decidido modernizarse, cambiar su modelo de negocio y explorar nuevas formas de venta y promoción. Algunas han optado por la especialización en viajes a un solo país, cruceros u organización de eventos. Otras no han tenido más remedio que unirse a alguno de los grandes grupos turísticos. Y las hay que siguen apostando por el modelo tradicional. "Las agencias virtuales venderán mucho, pero son meras expendedoras de billetes, no ayudan a los clientes si el vuelo se anula ni les aconsejan sobre ciudades a visitar o monumentos que ver, no existe trato humano, es todo muy frío".

Pross Viajes utiliza cuatro ordenadores y un único programa informático adquirido hace 8 años a Beroni Informática. Gastan 100 euros en su actualización anual. El programa está integrado en el sistema de reservas Amadeus, empleado por todas las agencias, con el que no es posible reservar vuelos con compañías aéreas de bajo coste. El precio del billete acaba siendo de media un 15% más caro que el adquirido por Internet. Cada día entra gente en la agencia reclamando los precios de vuelos y hoteles que ha encontrado en la red. "No tenemos esos canales; francamente siempre vamos a ser más caros, aunque con mejor servicio", dice Simón.

El cliente vacacional de Pross Viajes está entre los 40 y 60 años de edad. La empresa no realiza promociones ni campañas de fidelización o captación de clientes. Los clientes corporativos son en su mayoría pymes. A muchas de ellas aún se les entrega en mano los billetes de avión y las reservas de hotel. En los planes de la empresa, el cambio de un modelo tradicional a uno mixto no se contempla. "El futuro es realmente incierto, pero no vamos a pasar a trabajar con compañías de bajo coste o a montar una agencia virtual", asegura Simón. "Si tengo que invertir en tecnología y en un comercial para aumentar las ventas, prefiero quedarme como estoy".

anita
Anónimo ha dicho que…
http://www.hotelblog.es/index.php?tag=diferenciacion