Tesis doctoral: objetivo cumplido, #sísepuede




El pasado 21 de septiembre defendí la tesis ("Social media marketing en destinos turísticos: situación actual, planificación y prospectiva. Un análisis aplicado a la Comunitat Valenciana") y cerré así una etapa de las más duras y uno de los retos más exigentes a las que uno se puede enfrentar académicamente hablando.

Completaba así uno de esos objetivos que veía muy lejanos cuando entré en la universidad allá por el '99: obtener el grado de Doctor en Dirección y Planificación del Turismo. Quién me iba a decir por aquel entonces que años después defendería una tesis que une dos temas que en esos momentos empezaban a llamarme la atención, la planificación y gestión turística y la evolución de las TIC e Internet, y que además se convertirían en mi quehacer diario.

Hace apenas un mes y medio que cerré este reto y ahora, a decir verdad, ya casi ni me acuerdo a pesar de lo reciente. El día a día, la búsqueda de nuevos retos y alguna que otra historia en las últimas semanas, son las culpables de que apenas haya saboreado la meta alcanzada. Es así.


Ya ni me acuerdo de que he pasado unos años muy duros. Sobre todo los dos últimos (los de redacción), estrujando las noches como nunca, afrontando la etapa de lanzamiento del Invat.tur y disfrutando sin perderme un segundo de mi mujer y de los dos enanos que nos alegran cada instante (David acaba de cumplir 5 y Lola 3 años). Los que me conocéis y me habéis "sufrido" estos años, bien sabéis lo que digo. Esfuerzo. Sacrificio. Organización. Paciencia. Perseverancia. Esa ha sido la clave para llevar adelante todo esto. 

Es como preparar un maratón. Lo mismo. Bueno, mucho peor. Pero igual de efímero. Dos días de agujetas y listo. Luego ni te acuerdas de lo que cuesta. Así que para no olvidarme del todo, mientras se publica la tesis en el RUA os dejo con la breve reflexión y los agradecimientos que abren el documento:

Cuando me inicié en el mundo del running nunca pensé que habría algo más duro que correr 21 km. Y los corrí. Amplié la distancia y llegué hasta los 32 km. y seguí corriendo, hasta que las circunstancias me obligaron a pasar página. Pero seguía pensando que era difícil encontrar algo tan exigente y agotador. Y lo encontré: la tesis doctoral.


Aterricé en la investigación de rebote. Siempre me interesó pero nunca encontré el momento ni me sentí capacitado para ello. Tenía en mente otros intereses, principalmente dar con un hueco en el mercado laboral que se ajustara a mis expectativas, que me hiciera sentirme realizado y me diera cierta tranquilidad para poder pensar en otras cosas, en acercarme un poco más a la investigación turística. Y sin prisa pero sin pausa las cosas fueron llegando.

Hasta que un día decidí que era el momento de lanzarme a la aventura, que era el momento de iniciar una nueva etapa académica. Josep Ivars tuvo la culpa. Su empujón fue clave para ello. Y desde que tomé la decisión en mayo de 2012 hasta hoy, ahora sí que puedo decir que esto ha sido mucho más duro que correr cualquier larga distancia.

La tesis es un cúmulo de sensaciones contrapuestas. Un quiero y no puedo. Un planificar y no cumplir. Un avanzar menos de lo previsto. Y así. Pero a pesar de todo, siempre tuve claro que una vez iniciado este camino, había que terminarlo. Cosa nada rara en mí, pues nunca he sido de los que empiecen las cosas para rendirse a mitad de camino. Abordar una tesis no perteneciendo al ámbito académico y/o de la investigación, resulta doble o triplemente complicado. Combinar una tesis con trabajo, compromisos profesionales y, lo más importante, una familia en fase de crecimiento, es casi una heroicidad. O al menos a mí me lo ha parecido. Así me he sentido.

Pero también es cierto que sin el apoyo de quienes me rodean, el objetivo de alcanzar el doctorado habría sido imposible. De ahí también que desde un principio tuviera claro que lo podría conseguir, o al menos que todo jugaba a mi favor. Por eso, este trabajo es un poco de todos los que en algún momento me han ayudado y animado, y han confiado en mí. Y aunque no es fácil recordarlos a todos, voy a intentar agradecérselo:

A Lola, porque sí. Porque sin ella, sencillamente, esto no habría sido posible. Porque siempre ha confiado en mí. Porque sólo ella es capaz de aguantar unos años tan duros como los que hemos pasado durante el proceso de redacción de esta tesis.

A mis padres, porque esto en realidad no es más que una forma de devolverles y agradecerles todo el esfuerzo que han invertido en mi a lo largo de su vida. Es el resultado de ello. Porque su apoyo y la ilusión que me han transmitido durante estos años, no tiene precio. Me enseñaron que en la constancia y en la confianza en uno mismo estaba el éxito. Y nada mejor que esta tesis como reflejo de ello.

A mi tía Ana, porque me siento afortunado de contar con una segunda madre. Porque su predisposición a ayudarnos y a facilitarme el trabajo ha sido permanente.

A mis suegros, porque han entendido y respetado siempre la importancia de esta fase de mi vida académica. Porque en los momentos más complicados han estado ahí.

A Josep, porque su apoyo, su ánimo, su paciencia y sus recomendaciones han sido un estímulo continuo. Empezar a trabajar con él en 2010 ya fue un deseo cumplido. Entonces fue cuando inicié un máster de verdad, lo he continuado con la tesis y espero que aún dure muchos años. Gracias por haberme ayudado tanto y haber hecho que estos años hayan sido, probablemente, los de mayor aprendizaje.

A mis amigos y compañeros, Álex Rabasa, Agustín Pérez, Andrés Karp, Gersón Beltrán, David Vicent, Mariano Torres, Javier Solsona, Paco Juan, Sergio Bellentani, Pedro González, Adrián Tormo, etc., porque a lo largo de este proceso de investigación me han prestado su apoyo cuando lo he necesitado, brindándome su tiempo y compartiendo conmigo su ayuda, conocimiento y experiencia.

A Alejandra, Herminio y Mamen por su apoyo constante durante estos años. Y al resto de compañeros del Invat.tur (Antonio, David, Evarist, Maica, María José, Toñi, etc.) y de la Agència Valenciana del Turisme que se han interesado por la evolución del trabajo.

A tantos otros colegas del sector que han participado en alguna de las fases de la tesis.

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