El verdadero turismo rural...

En tono muy irónico, la revista Emprendedores publicó hace algún tiempo en su sección de humor "Historias casi reales" el siguiente análisis del turismo rural. Espero que os guste.
¡FELICES VACACIONES !

Para hacer turismo rural no vale cualquier pueblo. Tiene que ser un pueblo “con encanto” recomendado por alguna guía de pueblos “con encanto” y al que se llega a través de una carretera comarcal “con mucho encanto”. Es decir, una carretera con tantos baches y curvas que cuando llegas estás encantado de bajarte del coche. Y cuando entras al bar intentas integrarte con los lugareños diciendo: "Buenas, paisanos, ¿qué es lo típico de aquí?”. Y el del bar piensa: “Pues aquí lo típico es que los fines de semana vengan los imbéciles de la ciudad a dejarse 1.000 euros”. Lo siguiente es alojarse en una casa rural, o “casa con encanto”, que es una casa adornada con muchas vasijas y ristras de ajos que no tiene ni tele, ni radio, ni microondas. Eso sí, tiene unos mosquitos y otros ejemplares de la fauna del lugar que por la noche hacen más ruido que el Kadett Turbo de tu cuñado. Además, los del pueblo no viven allí, sino en unas casas que no tienen ningún encanto, pero sí jacuzzi, parabólica, Internet y portero automático. Y tú, con una llave del siglo pasado que te ocupa media mochila... Y es frecuente que encima te ofrezcan la posibilidad de integrarte en las labores del campo. Es decir, de despertarte a las cinco de la mañana para ordeñar a una vaca. Y mientras estás allí, totalmente dormido pero encantado, piensas en por qué hay que ordeñar a las vacas tan temprano. Al fin y al cabo, seguro que a ellas tampoco les hace gracia que les despierte a esas horas un extraño para tocarle las ubres. Entonces, ¿por qué no dejarlo para después del aperitivo...? Y todo, sea lo que sea, les sabe a gloria. Sobre todo, los huevos fritos con chorizo. Siempre que prueban este tradicional plato exclaman: “En Madrid no te comes tú estos huevos ni estos chorizos. Vamos, que hasta la Coca-Cola sabe distinta...”. Y mientras el camarero piensa: “Si estos supieran que la última gallina que pisó estas tierras murió en el 36 y que lo más parecido que hemos visto por estos parajes a una matanza ha sido Viernes 13...” En fin, que el turismo rural tiene mucho de mito urbano y por eso encanta tanto. De hecho, de lunes a viernes, la gente de estos pueblos vive como todo el mundo. Y el fin de semana algunos vecinos se distribuyen por la carretera disfrazados de pastores y, cuando ven que se acerca un coche, avisan los del pueblo con el móvil. Cambian el cartel de Videoclub por el de Tasca, sueltan unos perros cojos por las calles y sientan a la entrada del pueblo a dos abuelos haciendo alpargatas, que luego te venden a precio de Nikes. Y, antes de la campaña de verano, el alcalde reúne a sus paisanos para organizar la estrategia de marketing: - Queridos vecinos: este año, para incrementar el turismo, vamos a importar más mosquitos del Amazonas, que el año pasado tuvieron mucho éxito. Y quiero ver a todo el mundo con boina, nada de gorritas de Marlboro, que cantan mucho. ¡Y haced el favor de pintaros el entrecejo, que no parecéis de pueblo! Ah, y por cierto, este año no hace falta que nadie haga de tonto del pueblo. Con los que vienen de fuera ya tenemos bastante.

3 comentarios:

Pere Martí Franco dijo...

Felicidades por tu blog.

Poco a poco se está formando una comunidad de "bloggers" que por lo menos, para mi està resultando toda una experiencia muy satisfactotia y de la que estoy aprendiendo mucho (parezco un concursante de OT;) ).

Me alegro que seas uno más. Cuenta con mi participación en tus entradas.

Un saludo,

Leticia dijo...

Hola David, un gusto conocer tu blog! Lo estaré recomendando en el mio, sin dudas. Gracias por la participación y tus aportes y seguimos en contacto!
Saludos desde Argentina
Leticia

David dijo...

Hola Leticia, hola Pere! Muchas gracias por vuestras aportaciones, habéis sido los primeros!!

Seguimos en contacto!!

Saludos!!