La gran mayoría de los destinos de sol y playa han apostado por poner en valor sus recursos culturales y patrimoniales como respuesta a la necesidad de ofrecer nuevas propuestas a la demanda, más allá de sus playas, de su oferta de ocio y de su gastronomía. O lo que es lo mismo: renovarse para, sobre la base de los recursos locales, seguir siendo atractivos. Esto es algo que se repite prácticamente en todos los destinos de sol y playa de la Comunidad Valenciana: castillos, iglesias, museos, fiestas, tradiciones, historia, etc., forman parte de la oferta de muchos destinos, casi siempre en un segundo plano, como complemento de las playas, que siguen siendo (y serán) el principal motivo de visita (no nos engañemos). No obstante, en la medida en que las nuevas propuestas de tipo cultural sean atractivas, también lo será la visita al destino...de cajón, vamos. Un buen ejemplo de ello es Gandía. En mi etapa en Cullera siempre tuve en la mente el buen trabajo que estaban realizan...